INCyT - NeuroMente

Vaya al Contenido

Menu Principal:

Hallazgos sobre conectividad cerebral permitirán ayudar a pacientes con demencias

Neurocientífico del Centro de Gerociencia, Salud Mental y Metabolismo,  GERO, estudia alteraciones en redes del cerebro, y su relación con  déficit cognitivos. Regulación de estados internos podría ayudar en la  rehabilitación de pacientes. En Chile hay más de 180 mil personas afectadas por demencias del envejecimiento.

Actualmente, existen más de 180 mil personas en Chile afectadas por  demencias asociadas al envejecimiento, y se estima que el año 2050 esta  cifra alcanzará a los 600 mil habitantes. Genética, biología, medio  ambiente y el contexto cultural y social, son factores claves en su  aparición, así como también, las alteraciones de redes y conexiones  entre diferentes áreas cerebrales. Bien sabe de esto el Dr. Agustín  Ibáñez, investigador asociado al Centro de Gerociencia, Salud Mental y  Metabolismo, GERO, y quien además estudia métodos para la detección de  estas afecciones, y mejoras en rehabilitación.
El neurocientífico de origen argentino, ha investigado cómo las  alteraciones de esta conectividad están implicadas en los déficits  cognitivos en la demencia frontotemporal. Para ello, estudia las bases  cerebrales de la empatía, cognición y emociones morales, negociación y  toma de decisiones sociales, entre otras habilidades, que se ven  alteradas con estos cuadros que afectan a hombres y mujeres. Asimismo,  explora cómo la regulación de estados internos: emocionales, corporales,  cardíacos, contribuyen en mejorar la calidad de vida de los pacientes.
“A nivel clínico, hemos avanzado hacia el desarrollo de herramientas  más ecológicas que las tradicionales, para una mejor detección y  caracterización de estas demencias, así como también, para la  implementación de ambientes en rehabilitación, que imiten mejor las  situaciones de la vida cotidiana”, señala el científico quien además es  Director del Instituto de Neurociencia Cognitiva y Traslacional (INCYT,  de Argentina) e investigador de la Universidad Adolfo Ibáñez. Junto a su  equipo de trabajo, el científico también ha logrado establecer patrones  de asociación entre las áreas de atrofia de estas demencias y los  déficits tempranos.

Demencia y Red de contexto
Las demencias frontotemporales (DFT) son un conjunto de patologías  cerebrales degenerativas, que se asocian a una atrofia en la parte  anterior de los lóbulos frontales y temporales. De progresión lenta, los  síntomas son variables de un paciente a otro y pueden reflejarse,  principalmente, en cambios de la conducta, deterioro del lenguaje y en  la comprensión de palabras y sus significados. A veces, puede  presentarse impulsividad, pérdida de inhibiciones sociales, o de  iniciativa, entre otras características. Se puede gatillar antes de los  65 años.
Considerando este escenario, el científico de GERO ha promovido un  concepto llamado Red de contexto social, un circuito que se extiende en  las regiones fronto-temporales y que explica cómo el cerebro humano  procesa el contexto en situaciones sociales integrando la capacidad  predictiva, la asociación contextual y la relevancia motivacional de los  estados internos del organismo. “Cualquier tarea cotidiana nos exige  anticipar situaciones próximas y distantes para desempeñarnos con éxito.  Además, ese desempeño depende de nuestra experiencia personal y social.  El cerebro sustenta todas estas complejidades de forma tan automática  que ni siquiera advertimos su intervención. La red de contexto social  pareciera encargarse de ello, impactando en múltiples dominios tales  como el reconocimiento de emociones, la inferencia de pensamientos  ajenos y la toma de decisiones sociales”, comenta el científico.
Estudiar estos aspectos y comprender la “orquestación biológica” de  los déficits cognitivos en el envejecimiento, es una tarea fundamental  para Ibáñez. En ese aspecto, destaca que la neurociencia debe avanzar  para integrar los datos de genes, células, redes neurales, regiones  cerebrales y procesos cognitivos. “Este enfoque podría mejorar la  evaluación y la intervención en contextos clínicos. Varios cuadros que  hoy resultan incurables podrían abordarse eficazmente mediante la  combinación de agentes farmacológicos procognitivos, drogas específicas  para el tratamiento de cada enfermedad y programas de entrenamiento  cognitivo-afectivo-social”.

Desafío en GERO: impacto regional
GERO, dirigido por el Dr. Christian González, tiene por misión  identificar los factores que influyen en el envejecimiento y lograr  extender el bienestar de los adultos mayores en Chile. Así, los  investigadores, ponen especial foco en el envejecimiento y enfermedades  neurodegenerativas, tales como Alzheimer, Parkinson y demencias  frontotemporales. El trabajo también considera una mirada  interdisciplinaria, con el fin de abordar diversas áreas del  envejecimiento en nuestra realidad local.
Como investigador asociado a este centro, Agustín Ibáñez explica que  hay muchos desafíos en el camino, entre ellos, determinar el impacto  preciso de diversas redes cerebrales en el desempeño cognitivo, en  diferentes cuadros degenerativos. Otro objetivo será determinar los  engranajes genéticos, epigenéticos y ambientales que desencadenan las  patologías neurodegenerativas.
“A corto plazo, me interesa avanzar hacia una caracterización de los  déficits tempranos de diferentes enfermedades neurodegenerativas y su  relación con la organización de la conectividad cerebral”, señala.
Otro gran desafío para Ibáñez, es poder potenciar una red regional  que permita a GERO extenderse, involucrando aspectos de genética,  cerebro y conducta, en el estudio de cuadros neurodegenerativos. “Es  importante desarrollar múltiples mecanismos de cooperación y relaciones  bilaterales para fomentar una red regional, que promueva la movilidad,  estudios multicéntricos, y proyectos bilaterales. La investigación en  neurociencias de Sudamérica, depende fundamentalmente de la capacidad de  interacción local y potenciación de las contribuciones creativas de  jóvenes investigadores. Esta alianza podría promover el trabajo  independiente de científicos y el fortalecimiento de alianzas  estrategias para potenciar la colaboración entre los países vecinos”.

Neurociencia y envejecimiento
“Un primer objetivo de las neurociencias, es estudiar las bases  cerebrales de lo mental: cómo el murmullo incesante de millones de  neuronas nos permite recordar un número de teléfono, concentrarnos  durante un examen, reconocer un rostro en el gentío, tararear melodías,  leer estas líneas, enamorarnos”, relata Agustín Ibáñez. En ese marco, el  científico destaca el rol crítico que hoy tiene esta disciplina en la  compresión del envejecimiento, sus múltiples dimensiones y procesos de  cambio, entre los que destaca, la degeneración y muerte neuronal.  “Comprender los mecanismos por los cuales ello ocurre es tarea  fundamental de las neurociencias. Para ello, es importante entender cómo  impactan factores tales como la calidad de vida, alimentación, bagaje  genético, vínculos afectivos, entre otros, en el desarrollo y evolución  cerebral”.
Así, establecidas las bases biológicas del aprendizaje cerebral, es  posible conocer cómo nuestra mente envejece, y a mediano plazo, “brindar  las condiciones para que lo haga de la mejor manera”, comenta.
Al respecto, ya se está avanzando en esta dirección a través de sus  investigaciones, entre las que destaca, el primer estudio epidemiológico  sobre Parkinson, Alzheimer, y otras enfermedades asociadas al  envejecimiento. El proyecto, que está en fase de implementación,  contempla el seguimiento –por al menos cuatro años- a más de 300  chilenos, hombres y mujeres, mayores de 65 años. La cohorte, busca  identificar posibles causas, factores de riesgo y conocer el perfil  genético y sociocultural asociado al desarrollo de estas patologías.  Esto, con la finalidad de contribuir al mejoramiento de políticas  públicas en favor de los adultos mayores.
Fuente: elmostrador.cl
Nuestras Visitas
contador de visitas web
Regreso al contenido | Regreso al menu principal